Gracias a todos los que han ejercido su voto en la noche de hoy. Miremos al futuro con esperanza, trabajemos por una Hermandad guíada por el Espíritu Santo y cuya cabeza y motor sea Jesucristo. Dejemos atrás todo lo demás, miremos a nuestra hermandad con la mirada de Cristo, con los ojos con los que Él nos mira desde el Reino.